La proporción de diputados y senadores en el Congreso y en el Senado debería ser un fiel reflejo de la proporción de votos, pero como explicaré a continuación, no es así. Las particularidades de nuestra ley electoral son tan absurdas como que la tercera fuerza política más votada (IU), es la sexta en números de escaños. Y es que con más del triple de votos que Esquerra por ejemplo, IU tiene menos diputados. Esta insensatez da como resultado que partidos regionalistas con menor número de votos, tengan mayor representación que el resto de partidos nacionales en proporción.
El sistema electoral español está diseñado para formar mayorías que permitan un gobierno estable. Pero el problema reside en que la circunscripción electoral para elegir a los representantes en el Congreso y en el Senado es la provincia. Con lo cual 100.000 votos desperdigados a lo largo del territorio nacional no valen nada, pero en cambio, concentrados en una sola provincia tendría representación. Dicho esto y sabiendo que la manera más notable para hacerse oír es concentrar el mayor números de votos dentro de una misma provincia, la estrategia más fácil es hacer programas regionalistas. De ahí el auge en este país de los partidos nacionalistas, no en números de votos que son mínimos en comparación con los nacionales, pero si en la representación injustificada que alcanzan en escaños.
Y para muestra un botón. Veamos los resultados de las últimas elecciones:
ELECCIONES 2008
Partidos Votos % Porcent. Diputados
PSOE 11.064.524 43,64 % 169
PP 10.169.973 40,11 % 153CiU 774.317 3,05 % 11
EAJ-PNV 303.246 1,20 % 6
ESQUERRA 296.473 1,17 % 3
IU 963.040 3,80 % 2
B.N.G. 209.042 0,82 % 2
CC 164.255 0,65 % 2
UPyD 303.535 1,20 % 1
Na-Bai 62.073 0,24 % 1
En definitiva, la ley electoral actual necesita reformarse, no es proporcional a los votos emitidos, y da clara ventaja a los partidos nazi-onalistas.



